miércoles, 7 de diciembre de 2016

Punto de Quiebre #goback

"A veces las huellas sirven para saber
que camino no tomar de regreso"



Como pueden ver ni estaba muerta, ni andaba de parranda. Hace 6 meses aproximadamente me dieron el alta y el último mes he participado en mis dos primeras competencias de 21k. 

Para ponernos al día
En abril me cambié de traumatólogo por cuarta vez y él descubrió que lo que tenía era una alteración en la sensación de dolor del nervio tibial, es decir, que la lesión ya no existía, pero mi nervio quedó pegado en lo que se conoce como "dolor crónico".
 A los 15 días de tratamiento con medicamentos, ya no sentía dolor alguno y antes de 6 semanas volvía a entrenar. Y aunque el tratamiento se mantuvo por un par de meses más, hoy ya estoy de vuelta con todo; running, bicicleta, gimnasio y spinning, 3 meses sin remedios y sintiéndome excelente.
Sí, ese doctor es mi nuevo ídolo.

¿Que si pienso en el tiempo que perdí en tratamientos?
Ya no más. Ahora que estoy bien, ando de tan buen ánimo siempre que disfruto todas las cosas el doble. El tiempo que no puedo cambiar, lo dejo ir.

¿Mi condición física?
Recién vuelve a adaptarse a la exigencia pero es algo en lo que trabajo full a diario y se que en unos meses alcanzaré mis antiguas metas y podré ponerme unas nuevas. Cada día me siento mejor, más cómoda con mi cuerpo y con más tolerancia al esfuerzo.

¿Los cambios de escenario?
Un poco más difíciles. Dejé a un equipo y al regreso me enfrento a otro un poco menos cohesionado. Y como balde de agua fría, el retiro de mi entrenador antes de las fiestas de fin de año. 

A estas alturas del partido, debería saber que los cambios inesperados son siempre una oportunidad. Y que el resultado dependerá de como la enfrentemos. Sin embargo mi primer impulso fue abandonarlos y buscar otro que no esté en crisis para seguir entrenando. Pero ¿y los lazos? ¿y todo lo que aprendido con ellos estos años?

Ayer nos reunimos los que aún quedamos y alguien dijo que esta crisis era una oportunidad de mejora que si sabíamos tomar, nos podría hacer crecer y salir fortalecidos a todos. Que camináramos juntos los que decidieran comprometerse con el cambio. Porque a algo que uno quiere y valora, le debe al menos ese espacio para la duda y la reflexión.

¿Que habría hecho mi antiguo yo? Abandonar el barco y seguir por otro camino donde seguramente las cosas también saldrían bien puesto que los caminos nunca son únicos. Sin embargo esta vez decido enfrentar la incertidumbre y quedarme, no sé por cuanto tiempo, pero darle la oportunidad que el cambio se merece, aportar para la mejora y ver si hay cabida para mí en esa apuesta.


Adidas Terrex Trail Santiago - nov. 2016

1 comentario:

  1. Dicen que los cambios son para bien. Espero haya sido también para ti.

    Un abrazo

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¿Vino por casualidad? Las casualidades no existen.