domingo, 27 de junio de 2010

Autorretrato

Nunca me han gustado mucho los "autos" referidos a mí misma (entiéndase como autobiografía o autorretrato) y no porque no tenga las costumbre de mirarme de forma interna (siempre lo he hecho, tengo diarios de vida desde los 6 años), sino porque siento que son temas personales, procesos propios que a nadie le interesa leer, ni a mí compartir.

Hay algunos que viven retratándose o identificándose con características que no le son propias (son más idealizadas que otra cosa), o escupiendo sus "así soy yo" que llevan ímplicito un "y qué?" que pretende validar sus insolencias o impertinencias respecto de otros.

(Ilustración con tintas gourment en papel fabriano)

Y bien. En uno de los ejercicios del Taller nos pidieron ilustrar un Autorretrato. Un ejercicio que por lo demás ya había hecho cuando era estudiante de primer año de Diseño, pero de ahí hasta hoy...gran trecho que hemos recorrido ya!!!

Como últimamente he andado un poco nostálgica (no de humores, sino de recuerdos) decidí que hoy soy todas las cosas que llevo a cuestas como pequeños tesoros.
En primer lugar mi cabello largo y rojo ficción ayudado por L'Oréal (Jaja) y mis ojos grandes y castaños (esto porque el dibujo debía poseer características físicas reconocibles para el resto de mis compañeros).
Y asidos de ellos, algunos objetos pequeñitos parte reconocible de mi historia; mi llavero de estrella, mi caballo viajero, mi adorado Mac, mi bufanda de rayas, mi chancho con tutú para los ahorros menores, mis libros...

La conclusión de mi profe??? Que mi dibujo es aún demasiado tímido, que los objetos se veían muy pequeñitos como si me avergonzara de ellos, como si tuvieran todos la misma jerarquía...como si lo pensara demasiado.

¿Demasiado tímido? Bien, debe ser. Pienso en mis compañeros "secos" a los que seguramente les cuesta harto menos la tarea, pienso en que mi mano no me acompaña porque llevaba bastante tiempo sin dibujar (o dibujando sólo con la tableta), en que prefiero ser correcta ( y aparecer con un dibujo medianamente decente) que arriesgarme y equivocarme.

¿Qué????? Desde cuándo prefiero ser correcta?? qué absurdo!!...siempre he preferido equivocarme, pero si he metido las patas hasta el cuello!!! y aún así todo ha resultado bien a la larga.

Prometo ponerle más talento a mis próximos trabajos, o más tiempo también (suelo llenarme de demasiados compromisos). Después de todo este proceso ha sido como un Oasis en medio de mis ocupaciones monótonas (las inevitables y que me dan de comer..jaja) y siempre necesitaré de él para obtener inspiración, que diseñadores sin inspiración ya hay demasiados.

martes, 22 de junio de 2010

Los pasadizos recónditos de la memoria


(ilustración de Kelly Vivanco)

Hoy mi hermana me llamó a la hora del almuerzo para decirme que me había enviado un mail.
-Ya Ok- le digo y con una voz que me sonó algo ansiosa señala:

-Bien, cuando lo revises me cuentas.
-Pasa algo??
-No, nada. Revísalo y hablamos.

Me asusté un poco, subí a mi oficina y lo revisé de inmediato.

"Hola manita:

Sin querer encontré esta canción en internet. No me acordaba ni por si acaso de ella, pero me trajo un montón de recuerdos. Al final estuve navegando un rato y te hice una lista.
Revísala y me cuentas.
Una en especial me recuerda a ti "

Y a continuación una lista de links a You tube.

La pincho. Los primeros acordes de algo que al parecer desconozco (hace muchos años que no escucho nada más que mis bandas rockeras favoritas), pero entonces una emoción asomándose de lejos que sin darme cuenta me sumerje y me recorre en una sensación infinita. Como si de golpe hubiese retrocedido al tiempo en que compartíamos dormitorio, al jumper, a las amigas de la infancia, a mi pueblo, a recuerdos que vinieron de no sé dónde, que ni sabía estaban allí y me sentí conectada con ella por laberintos insospechados, porque seguramente sintió lo mismo con ese Play list y sabía que la única en el mundo para la que tendría el mismo sentido era yo.

Cuando había revisado 3 tenía una suerte de nudo en el estómago, y para la quinta pensé que iba a terminar llorando sin explicación aparente en mi escritorio así que cerré el navegador.

Creo que la mente es porosa para los recuerdos y el olvido. En el disco duro hay demasiada información, alguna hasta parece perdida para siempre hasta que "algo" (fortuito, insospechado, casual) la vuelve a activar.

Casi pude verme, casi pude tocar a esa otra, que también era yo, pero que hoy está a años luz en muchísimos sentidos, casi me desconozco.

Lo sé, a eso llaman nostalgia. Parece que estoy envejeciendo.

Les dejo uno de esos extraños videos. Y digo extraños porque yo misma no recordaba que existían (no podrían estar más lejos de mis gustos musicales actuales) y sin embargo fueron capaces de llevarme muy lejos.

martes, 15 de junio de 2010

Las cosas que quedan


(Ilustración de El Universo de Alex)

Los años pasan a una velocidad vertiginosa cuando se es adulto. Me sorprendo cuando cuento los años que han pasado desde que salí del colegio, los que han pasado desde que salí de la Universidad, los que llevo trabajando.

Reconozco ser, para bien o para mal, una persona de pocos apegos. Mi familia ocupando una lugar gigante e inamovible en mi quehacer, en mis proyectos y en mi vida, y ¿los otros? Distintos actores para distintas épocas. He cambiado tantas veces de escenario, tantas veces yo misma, que hay algunos que apenas son hoy un recuerdo vago.

Sin embargo hay quienes dejan marcas indelebles, que ni el tiempo, ni las distancia, ni las distracciones de la vida cotidiana borrarán jamás.

Por todas las cosas que hemos compartido en estos largos años, que en esta época son cada vez menos.
Por los recuerdos y las charlas infinitas.
Por el conocimiento profundo de que el fondo de tu corazón es como una nube que deberás fortalecer para que nadie más te lastime.
Por esa pequeña parte de ti que ahora acompaña tus pasos y es la luz de tus ojos.
Por la distancia que es un obstáculo de encuentro, pero que sin duda te ha dado grandes alas…aprovéchalas y vuela lejos!!!!

No puedo estar contigo hoy y he perdido la habilidad de estudiante de ilustrar tarjetas, sin embargo quería saludarte especialmente porque, con todo lo distante que acostumbro a ser, quiero que sepas que tu lugar en mi corazón es perpetuo.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

miércoles, 9 de junio de 2010

Simplemente un buen día

(Ilustración con acuarela y lápices acuarelados en papel canson)

No ha disminuido mi flujo de trabajo, no me he ganado el Loto, ni nada similar, simplemente hoy es un buen día. Cierto que las obligaciones me desvelan (y lo han hecho con premeditación y alevosía estas dos últimas semanas). Estoy tan cansada que desde que despierto espero impaciente la hora de volver a dormir, pienso constantemente en las vacaciones en el Caribe que me debo, los proyectos pendientes, los plazos que fatalmente se vencen.

Sin embargo amo las cosas que hago y la profesión que elegí, ¿Tiene todo el mundo la misma suerte? no me atrevería a afirmarlo.

Ayer estuve dibujando hasta las 3 de la mañana para mi Taller de Ilustración, porque había perdido la práctica, y tan acostumbrada a construir conceptos en mi cabeza, me era imposible darles forma y plasmarlos con el macbook apagado.¿¿ Y como lo hacía antes del mouse?? Pues ya apenas lo recuerdo y mi reencuentro con los lápices ha sido todo un descubrimiento.

El mejor trasnoche en mucho tiempo porque se me pasó la hora volando y aunque el resultado fueron muchos bocetos fallidos me siento satisfecha.

Como a mi mente la ejercito constantemente trabajamos a un ritmo común, pero mi mano iba pidiendo disculpas, dos pasos adelante, dos atrás.."echando a perder se aprende" parecía decir.

Tiene que ejercitarse, sabe que puede más y ya no quiere que la dejen atrás. No se trata solamente de pensar o tener ideas, hay que construirlas. Si no nos damos tiempo para lo que queremos, deseamos, o somos en esencia...entonces qué?¿Rutina de hormiga...y todos los días a lo mismo? Paso.

Y pasó que hoy desperté con el ánimo de mi dibujo y como dice mi mamá "las emociones positivas llaman acciones positivas" (o algo así) Entonces el proyecto que estaba esperando salió, y me llamaron de la Fundación para decirme que aceptan mi voluntariado y que necesitan un diseñador para trabajar para una Ong (eso quiere decir que finalmente puedo compartir mi trabajo con alguien que lo necesita y no lo puede costear...puede ser eso en el diseño?? Sí, puede!!!).

Ahora a organizar el tiempo se ha dicho!!, que entre la pega diaria en la Oficina, el Taller, los seminarios del sábado, los proyectos freelance que cada vez son más y el voluntariado necesitaré un clon (o dos tal vez)

Y a mi amor que con delicadeza me tironea las sábanas cada mañana, paciencia, si no fuéramos tan buen equipo, ni la mitad de todo lo bueno que me pasa sería posible.

P.D El dibujo era apropósito de un piano y una niña, pero como en todas las cosas, uno nunca sabe que mecanismo se activará.

jueves, 3 de junio de 2010

El mejor Otoño en años

Hoy desperté muy cansada, me costó 45 minutos salir de las sábanas y eso porque mi media naranja como un dulce reloj me daba un beso o un abrazo cada tanto mientras se arreglaba para salir, susurrando el avance de los minutos como una sentencia fatal.



Entro a la ducha con los ojos cerrados esperando que el golpe del agua acelere el proceso. Para cuando eso sucede ya habían pasado 20 minutos más. Miro el noticiario y de pronto me doy cuenta que tengo apenas 10 minutos para salir si no quiero llegar retrasada y no me he vestido aún. En tiempo récord me pongo una tenida ya probada (no queda tiempo para armar combinaciones nuevas), me tomo el pelo mojado en un tomate, lanzo las cosas al bolso y salgo. Una vez fuera del edificio noto que mi tenida en realidad no está acorde a la temperatura del día y con el pelo mojado (empapado) me congelo, sin embargo un vistazo breve al reloj anula cualquier tentativa de volver a cambiarme.

Helada y con muchísimo sueño aún noto el tráfico abundante en la esquina y decido cruzar por el Parque hasta el metro porque voy con la hora justa. Mientras camino pienso que necesito urgente vacaciones, que tengo demasiados proyectos, que he dormido 4 horas diarias en promedio esta semana, que tengo demasiado frío, que me carga el invierno.

El metro demora, algún accidente tal vez, que ya nadie se molesta en explicar y tardo 18 minutos en 2 estaciones. En la combinación el alto parlante anunciando como de costumbre que existe un retraso en la línea y la estación rebalsa, calculo que no me subiré al carro al menos hasta el próximo o el siguiente tren. Llamo al trabajo para avisar, "Los proveedores están por llegar" me señalan... "Que pasen y esperen en mi oficina, voy pronto". Pienso en que al menos debí peinarme un poco más.

Cabeceo de pie el resto del trayecto y recuerdo que con el apuro dejé conectado mi disco duro al Macbook, ojalá no necesite esos archivos hoy.

Salgo del metro casi corriendo y el golpe de frío afuera me recuerda mi pelo mojado. Camino pensando que ya no tengo tiempo ni para comprar algo que parezca un desayuno. Avanzo tan distraída que casi tropiezo con una señora que podría ser mi abuela, que con un maravilloso abrigo beige, unas altísimas botas de cuero, boina y cartera, recoge hojas secas en la vereda.
Me mira y me lanza una mirada cómplice y mostrándome la que tiene en la mano me dice: "Estas hojas son maravillosas", luego levanta la vista al entorno y sentencia dichosa: "Este es el mejor otoño en años".

Sonrío. Observo con detención a mi alrededor y en efecto las hojas caídas tienen matices rojizos en los bordes, de hecho la calle parece una cuadro clásico de otoño, con las hojas arremolinadas revoloteando a poca altura y todo teñido de amarillos, anaranjados y rojizos.

No es cierto que haga tanto frío y mientras retomo mi ruta me doy vuelta a mirar a la recolectora cada tanto. Ahora pienso que debí haberle dado las gracias.