lunes, 15 de diciembre de 2014

Preparando nuevos desafíos

"Los retos hacen que la vida sea interesante.
 Superarlos es lo que hace que la vida tenga sentido"
Ralph Waldo Emerson


Ilustración de Lisa Murphy

Emerson  define mejor que yo la sensación de este año que se marcha. Sumando, restando, soñando y trabajando mil como siempre, creo que finalmente he comprobado de forma empírica que los límites no existen, pero que a veces construyen barreras imaginarias en nuestra mente, barreras que parecen tan reales que hasta se proyectan sobre nuestros pasos, como fantasmas, retrasando la marcha.

Hoy me siento poderosa, sólo porque tengo la certeza de que no existe nada que pueda romperme, y no porque le esté lanzando un reto al destino, sino porque me he vencido a mí misma tantas veces que no me voy a dejar derrotar aunque alguna que otra herida pueda hacerme tambalear de cuando en vez.

El otro día y apropósito del fin de año que se acerca, pensé en todas las cosas que he logrado este 2014, sólo por atreverme a dar el primer paso y comprometer mi voluntad férrea. Descubrir que mis habilidades para la ilustración y la escritura siguen intactas, aunque me haya negado por tanto tiempo a dejarlas salir, y hoy, al fin, toman forma. Conseguir nuevas habilidades que me sorprendieron y llenaron de adrenalina, como poder subir corriendo una montaña y volar sobre la nieve o ser la única mujer en atravesar la sierra cálida y completar la maratón en Minca.

Ser cada día un poco más yo misma y mi voz interior. Estar cada día más cerca de lo quiero y de lo que alguna vez soñé para mi ¿Y entonces porqué no? Me ha parecido que ciertos sueños GRANDES, tanto que se me antojaron imposibles, bajan finalmente de su pedestal y me alcanzan la mano.

Dicen que el éxito tiene 10% de talento y 90% de actitud. Y a mí, a estas alturas de la vida, actitud es lo que me sobra.



viernes, 21 de noviembre de 2014

Al otro lado

"Nunca sabes cuan fuerte eres
hasta que ser fuerte es tu única opción"





Una mañana desperté y los cimientos, que creí eran mi sostén, habían desaparecido. 
¿Ya no tengo de dónde asirme? Entierro los pies en el piso y me torno mi propia raíz y aunque crezco un tiempo razonable apenas sobre ese punto, pronto noto que las posibilidades son infinitas  porque esta nueva raíz es parte mía y puedo llevarla donde quiera. 

Creo firmemente que tenemos el poder para ser y hacer lo que sea, que no nos pasa nada que no podamos vencer y que los límites son pensamientos que nos amarran a algún lugar del que nos da miedo salir.

Soy fuerte porque puedo mantenerme a flote en medio de la tempestad, porque puedo empezar de nuevo infinitas veces,  porque he descubierto que no estoy dispuesta a renunciar.

Soy fuerte porque me he sorprendido de pie cuando pensé que había muerto, porque aunque la ola me arrastró cien veces a la orilla, no le tengo miedo al mar.

Cuando todo se rompa. Cierra los ojos y visualiza el otro lado. Aunque no parezca, esto es sólo una lección más.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Contradicciones


¿Por qué caminar si puedes volar?
Isha

Ilustración Sam Weber

Pasa que a veces me pierdo. Todo está bien y funcionando como siempre y entonces me dan ganas de volarme lejos. Tener tiempo de ordenar las ideas en mi cabeza antes de dar otro paso en la misma dirección.

A veces, solo a veces, la rutina de hormiga me atrapa y me pregunto ¿Para qué?

Si pudiera elegir, elegir de verdad, sin pensar en las lucas, en lo que se "supone" correcto en esta etapa de la vida, en el trabajo, en los otros...
¿Que elegiría?¿Hacia dónde iría?

Cada vez más difícil lanzarse al vacío cada tanto. Sentir que tal vez, en algún lugar, una oportunidad que no vi se está yendo por un camino sin retorno mientras me muevo en rebaño.

A veces, mejor no pensar tanto.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Trozos de paraíso #Cuba

Cayo Blanco. Matanzas, Cuba.

Si existe un lugar para desconectarse, ese es Cuba. El internet es escaso y lento, mayoritariamente sin wifi, así que una vez comprobado in situ, opto por apagar el iphone (cosa que creo no había hecho jamás) los 10 días que durará el viaje.

Cabe destacar que el trayecto a Varadero desde Santiago Chile es largo, sobretodo en clase económica y con escala en Lima, tiempo promedio de 8 horas y media, que con la escala y esperas en los aeropuertos puede llegar a 10 o 12, y el transporte La Habana-Varadero suma 3 horas más.

Pero lo vale. Nada más iniciar el viaje por Matanzas y ver las casas empinadas en la orilla de un mar que parece taza de leche empieza a entusiasmar. Como llegamos de noche no vimos la playa de Varadero hasta la mañana siguiente. Un hermosa ribera color turquesa de aguas tibias y mansas con 22 kilómetros de arena blanca que recorrimos en dos días, mezclando los pasos con zambullidas reiteradas para paliar el calor.

Como en todo clima tropical, nos topamos con dos tormentas eléctricas, que se fueron tan rápido como vinieron, que se llevaron dos playas de alrededor con todo y sombrillas. Pero quedaron tan hermosas como siempre cuando el sol volvió a brillar.

Y si Varadero es hermoso, que decir de Cayo Blanco, aún más sosegado y cristalino, donde parece que las horas se detienen y el tiempo se torna infinito. Sol, mar, silencio y naturaleza. Para alguien como yo que se nutre del sol (y que seguramente en otra vida nació en el Caribe) el escenario perfecto.

Las personas y el ambiente, otro punto a favor, divertidos, amables y galantes ¡en la vida me habían dicho tantos piropos!, casi todos con una sonrisa, una conversación casual, pero íntima, que no se estila en las grandes ciudades. Vivir a otro ritmo y como si todos nos conociéramos desde siempre.

Paramos también por la La Habana Vieja y sus murallas (lo que queda de ellas) y La Habana moderna, que aunque se llame así parece detenida en 1950. No la conocimos en profundidad, pero hicimos recorridos históricos por sus calles adoquinadas, edificios patrimoniales y museos que nos dejaron encantadas. No hay nada más inspirador, para los que gustamos estudiar la historia, que transitar entre los fantasmas del pasado y ver las letras plasmadas en las paredes.

Recorriendo La Habana moderna en un Chevrolet descapotable de 1950

Como siempre, me quedé pensando que tengo que volver algún día, pero en el retorno a Santiago, mi ciudad me pareció más bonita y misteriosa, y no en desmedro de Cuba, de Varadero, ni la Habana (ni ninguna ciudad que haya visitado fuera de Chile) todo lo contrario. Cuando uno está de viaje tiene los ojos más abiertos y las ganas de descubrir más atentas. Creo que deberíamos levantarnos así todas las mañanas, ¿Que pasaría si yo no viviera acá y sólo estuviera de paso? Probablemente trataría de conocer lo máximo en el tiempo que tuviera disponible y me maravillaría con la arquitectura, el cerro San Cristóbal en medio de la ciudad, el tren subterráneo y todos los encantos que ofrece la capital.

Hacer el ejercicio diario de ser un viajero aún cuando se esté detenido, porque estar realmente detenido es imposible. ¿Las posibilidades? Infinitas.


lunes, 8 de septiembre de 2014

Sin tiempo para despedidas


"La Rosa y la Muerte", Beatriz Martin Vidal


La muerte me ha tocado pocas veces de cerca y siempre que lo hace abre mil preguntas. Hoy ha estado aquí a un par de pasos y todavía tengo anudado el pecho y me tiemblan las manos.

Una de mis colegas del trabajo ha muerto hace una par de horas, casi en la puerta de nuestras oficinas, atropellada por un microbus, cuando venía de vuelta de unos trámites en el banco.

No estamos en una avenida concurrida, apenas un callejón sin salida de escaso tránsito.

Al principio un rumor de accidente en la calle, hasta que alguien nota que ha pasado mucho tiempo y ella no ha vuelto. Y entonces otro baja, algunos corren, pero ella yace ya en el cemento, sin vida.

Parece mentira que nos saludamos esta mañana, parece mentira que cualquier día nos vayamos sin tiempo para despedidas. Y aunque no éramos amigas íntimas, era un niña bajita y dulce, con un bebé de meses con el que iba a almorzar todos los días, a la que todos le tenían aprecio.

Su mamá y familia han venido desesperados gritando. Yo no he tenido fuerza para acercarme al lugar del accidente y apenas a ellos los he visto de más lejos. El dolor debe ser terrible. Y aunque aquí todo el mundo quedó desconcertado o derechamente desconsolado, hay que seguir trabajando. Aunque afuera, aún en el cemento, ella espera la llegada del Servicio Médico Legal.

En el diccionario se define Indolencia como la "Incapacidad de conmoverse". Porque aunque apenas pueda entenderlo, aquí parece que importan más los negocios que las personas.

Y si, ahora estoy triste por la Juanita, pero también por descubrir que la vida de una persona ni siquiera vale una pausa para los que lloran su partida.


miércoles, 6 de agosto de 2014

Próximo destino #Cuba

Ilustración Pableras García

Siempre me ha gustado viajar. No soy de los que tengan apego por las cosas,  la tierra, las raíces, propiedades, ni el lugar de origen. De poder, viviría en distintos sitios tiempos breves para alcanzar a ver lo máximo antes de cerrar los ojos de forma definitiva.

Mis posibilidades reales son menores a mis deseos, pero cada vez, sumo más experiencias por año. En los últimos cuatro he visitado 22 ciudades en 6 países.

Y aunque es el viaje propiamente tal el que deja las experiencias, a mi me encanta la parte de planificar, armar las rutas y toda la expectativa previa. Creo que por eso siempre estoy planeando aventuras futuras para estar un poco fuera en las largas horas de oficina tras el computador.

Ya tengo nuevos ticketes. Hoy llegó por mail la confirmación de mis asientos para finales de septiembre y he estado toda la tarde mirando las fotos de mis próximo destino con el placer de la adicción.

¡A volar otra vez!





lunes, 21 de julio de 2014

Bifurcación de caminos


" - Minino de Cheshire,
 ¿podrías decirme, por favor,
qué camino debo seguir para salir de aquí?
-Esto depende en gran parte
 del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.
-No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
- ... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia como explicación.
- ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte - aseguró el Gato -,
 si caminas lo suficiente!"

Lewis Carrol, en Alicia en el país de las maravillas

Ilustración Susana Rosique

A veces, aún caminando derecho se pierde de vista la ruta. Sobretodo, cuando no sabes exactamente dónde quieres ir y las opciones que tienes van por distintos senderos.

Si. Todos conducen, irremediablemente, a algún lugar. ¿A cúal quieres tú dirigirte? ¿Qué vas a elegir? ¿A qué vas a renunciar?

viernes, 11 de julio de 2014

Retroceder el tiempo #CartagenadeIndias

Puesto de fruta, Ciudad amurallada, Cartagena. Colombia

Tengo depresión post-vacaciones. Acabo de regresar de la alegre Colombia en temporada estival, al frío invierno de Santiago.

Y es que me enamoré de Colombia. El mar tibio, el clima veraniego (que además dura todo el año), la alegría y calidez de su gente. 

He llegado a una pequeña bahía llamada Taganga, un lugar muy apacible donde la gente vive relajada y con una vida casi opuesta a la que tenemos en las grandes ciudades. Estuvimos allí el día que Colombia le ganó a Uruguay un partido del mundial y todo el mundo con su camiseta amarilla ha bailado hasta tarde en las calles, y hasta fuegos artificiales ha habido. He ido hasta Minca a correr una maratón en un paisaje maravilloso donde he comprendido a cabalidad las historias de García Márquez y donde casi muero (esa es una historia larga que puedes leer acá), pero que finalmente he superado, feliz. He recorrido Santa Marta, la belleza de Tyrona y sus lindas playas verde esmeralda.

Pero lo que más me ha gustado ha sido Cartagena de Indias. Hasta me gusta como suena, es un nombre con historia. Y la historia parece detenida en las paredes de la ciudad amurallada y sus casas coloniales, en las callecitas estrechas y los pequeños adoquines. Nos quedamos en un pequeño hotel dentro de las murallas y por las noches las luces tenues de los faroles, la vida en las plazas (el clima permite sacar las mesitas de los restaurants y bares al aire libre) y los paseos en carruajes de caballos, la convierten en una postal de ensueño y casi puedes ver al mismísimo pirata Drake por sus calles.

Recorrido nocturno por la Ciudad amurallada, Cartagena. Colombia

Además su geografía de zona costera accidentada e irregular te permite disfrutar de la hermosa vista en la península de Boca Grande y Barú, del delta de la bahia de Cartagena, las lagunas costeras y las paradisíacas Islas del Rosario.

Boca Grande, Cartagena de Indias, Colombia.

Cierto es que, como destino turístico, hay muchos vendedores y publicidad a su alrededor. Aún así, y si sabes lidiar con ello, me parece un imperdible. Aunque hayamos sido los conquistados y reneguemos de ciertos pasajes de la historia, ésta ya se escribió, y en algunos lugares del mundo, como en Cartagena, la letra todavía está en las paredes.

Paseo por las calles de la Ciudad amurallada, Cartagena. Colombia

martes, 10 de junio de 2014

Preparando las maletas #Colombia

Santa Marta. Colombia

Como no hay plazo que no se cumpla, el invierno esta 'ad portas', el frío ya se deja sentir y mis aplazadas vacaciones apenas a dos semanas.

En este momento, con los dedos congelados en el teclado, miro las postales de mi futuro destino y sonrío feliz.

Como para estas vacaciones decidí unir mis dos grandes placeres: viajar y correr, me dirijo rumbo a Santa Marta, Colombia, a mis primeros 42k de trail en la Sierra Nevada de Minca. Para ello he entrenado a full bajo la lluvia y hasta la nieve (por nuestra estación) así que espero mi cuerpo aguante bien el esfuerzo a 30°.

Luego de eso me abandono por Santa Marta y hasta Cartagena de Indias a la playa y el sol, y todas las bellezas de la zona que he encontrado en San Google para visitar.

No hay como la sensación adictiva de buscar un nuevo destino y ponerse a planear con un mapa, la expectativa de lo nuevo, que siempre, es superada con creces por el viaje en sí mismo.

Ya casi todo listo para esta nueva aventura...impaciente.

lunes, 26 de mayo de 2014

#Reconciliación: pasos definitivos

"No escatimes el perdón,
 es imposible caminar con tantas heridas abiertas"
Zenaida Bacardí de Argamasilla


Arica, Chile - Tacna, Perú.

La palabra perdón se me antoja demasiado grande. No sé si posea ese poder o me crea tan importante como para decirle a otro: Te perdono ¿Y es que de verdad cambia algo si emito ese veredicto? ¿ Es que alguien realmente necesita pedirme perdón? No lo creo. Sin embargo no encuentro otra palabra ahora.

Sólo una vez me he sentido realmente dolida por las acciones de otro, tanto como para pensar en romper para siempre un vínculo que debía ser perpetuo, tanto como para despertar llorando por las noches, tanto como para tratar de sepultar todos los recuerdos con toneladas de rabia y olvido.

Y podría haber sido, tengo una facilidad enorme para pasar de las cosas en general, sin embargo, la rabia es una carga demasiado pesada para alguien como yo, imposible de sostener en el tiempo, como tener una espina clavada que no deja de doler.

Al final todos nos equivocamos, unos más, otros menos, pero nos equivocamos igual, y seguro alguna de nuestras acciones pasaron a llevar a alguien alguna vez. Algo que me costó mucho aprender, hasta que mi hermana menor, por ese entonces de 12 años, me miró a los ojos y me preguntó: ¿Y tú no te equivocas nunca? Porque yo sí me equivoco y espero que aún así me sigas queriendo,  yo te voy a querer igual... siempre.

Me sentí entonces un juez implacable que solo sigue su propia verdad absoluta, pero llevaba tanto tiempo sosteniendo esa rabia, tratando de renovarla para darle sentido, que me sentí incapaz de caminar en otra dirección y me quedé una par de años más detenida, como si fuera dueña del tiempo.

Hoy día, hace rato dejé de arrastrar cargas innecesarias. Puse en la balanza las rabias y los recuerdos, el pasado y el futuro y decidí seguir adelante. Si te miro a los ojos hasta puedo adivinar las lágrimas. Cada uno tiene sus propios procesos y supongo que tú también aprendiste lo que necesitabas. 

Decidí quedarme con todo lo cierto, con los recuerdos de toda la vida, porque te miro y se que nos quieres...que me quieres mucho y elijo partir de nuevo desde aquí, esperando que nos quede aún, mucho tiempo para compartir.

martes, 22 de abril de 2014

Palabras

Ilustración de Benjamín Lacombe

Hoy en día los tipos creen que cualquier cosa es piropo, acercarse en la calle y hacer algún gesto obsceno con las manos o la lengua (puaj!!) , gritar una barbaridad de grueso calibre o pasar susurrando cerca del oído con cara de depravado. Yo no soporto este tipo de "galanterías" y si tengo que transitar trechos largos opto por los audífonos para no pasar malos ratos.

Creo recordar un sólo piropo que me hizo sonreir hace unos años en el Museo de Bellas Artes. Estaba en una exposición de esculturas, sola, con el look  alternativo que tenía cuando estaba en la universidad, leyendo una inscripción en una de las obras cuando un chico guapo, acento español, con bufanda de rayas me toca el hombro y me dice señalando una de las esculturas en el medio del salón: "Hey niña, se parece a ti" .-Sonrió y siguió caminando por el corredor. La figura era una mujer tallada recostada sobre el tronco de un árbol con el cabello muy largo cubriéndole el cuerpo. 

Esa vez, aunque me sentí halagada por el comentario, me sonrojé y salí del salón rápidamente sin volver a mirar al interlocutor. Sin embargo el sólo recuerdo de ese minuto pequeño me saca una sonrisa.

Y entonces, hace un par de días voy a un control de rutina por una par de vitaminas para tener más energía ahora que se acerca el invierno y al final de la consulta, el doctor me dice con una sonrisa: "Que grata sorpresa conocerla señorita. Irradia energía positiva, se nota que es feliz, ¿Sabe lo difícil que es encontrar personas como usted hoy en día?".- 

Esta vez lo miré y como también me inspiraba confianza, lo abracé. Pensé que era igual de difícil que alguien le dedique a uno tan lindas palabras y se anotó una estrella por inspirar este post y regalarme otro piropo para recordar.

lunes, 7 de abril de 2014

Los grandes desafíos #maratón

Maratón de Santiago 2014 (foto de Run Chile)

Ayer completé mi segundo maratón. Esta vez de local y con mi equipo Andes Team (compañeros de entrenamiento y también amigos) que motivaron exigirme el doble. Resultado: 40 minutos menos que en Baires. 

Hoy estoy molida, las escaleras del metro se tornaron el mismísimo Everest, pero la cantidad de endorfinas liberadas me tendrán riendo un mes o más, y eso que suelo estar de buen humor la mayoría del tiempo ya naturalmente.

Ahora se me ocurre que todo el mundo debiera correr un maratón alguna vez, o encontrar un catalizador similar para poner a prueba voluntad y perseverancia. Que al final los logros obtenidos con el máximo esfuerzo son los que mejor sabor tienen y producen felicidad a largo plazo, algo así como un cosquilleo permanente y una confianza absoluta en uno mismo.

Confianza con la que apenas en abril he completado mi primer maratón del año (y pretendo correr otra en junio) , ilustrado dos cuentos de Cámara Mágica,  estoy a punto de terminar mi primer libro ilustrado (escrito por mi también) e iniciado un proyecto laboral externo.

A veces, como todos, me sobrepaso y pienso que no voy a llegar. 
Hoy creo que lo puedo TODO.

Maratón de Santiago 2014 (fotos Andes Team)

viernes, 14 de marzo de 2014

Puertas que se cierran



"Fracasar es sólo cambiar de camino.
 Cuando te cierran una puerta, otra se abre para ti."
Alejandro Jodorowsky


Me gustaría que entendieras que todo esto pasará pronto y que de lejos, sólo será una experiencia que te hizo crecer, pero también creo que es casi imposible aprender a través de vivencias ajenas. 

Cada uno deberá equivocar sus propios caminos, caerse, vivir sus duelos... llorar. No existe forma de evitarlo, pero una vez al otro lado es necesario levantarse y seguir.

Así que ahora toca limpiar los raspillones, sacudirse el polvo, secar las lágrimas y ponerse de pie.

Tomemos esa puerta como  un nuevo punto de partida, los que seguimos contigo en esta ruta, sabemos (y yo tengo la certeza absoluta) que la felicidad está en la forma en que la enfrentas, el destino tiene muchas más posibilidades que ahora apenas podemos imaginar.

 A veces sólo hay que dejarse sorprender.

martes, 11 de marzo de 2014

Reload #LaSerena

Avenida del Mar, La Serena, Chile

Finalmente me escapé un par de días al norte siguiendo al sol (escaso ya por éstas épocas en nuestra costa central) para recargar baterías. Cinco días tendida en la playa, recorriendo la costa en bicicleta, trotando por las mañanas (que el entrenador no me dio libre) y comiendo mariscos.

Ha sido una excelente idea, más agradable porque los turistas ya se hayan marchado y las hermosas playas están casi desiertas dejando que el sonido del mar te acune en la arena y duermas esas siestas plácidas donde te olvidas de todo.

He regresado como nueva, llena de energía a finalizar todo lo que tengo pendiente. Me he traido en los bolsillos un poco de esa brisa, para llenar mi depa y mi oficina y prolongar el verano unos días más.

¡Cómo extraño vivir en la costa!


Avenida del Mar, Coquimbo, Chile.

viernes, 28 de febrero de 2014

El punto de equilibro

Ilustración  Corazón de Hada Madrina

"Puedes tener cualquier cosa, pero no puedes tenerlo todo"
Paulo Coelho

Para algunos es díficil decidirse a iniciar los caminos, se quedan dando vueltas, buscando lo que dejaron atrás, golpeando puertas cerradas o llorando un destino que les parece desfavorable. A mi me pasa lo contrario, suelo llenarme de demasiados proyectos, aventuras, empresas, metas, eventos...demasiado de todo. Mi capacidad de escoger es escasa y siempre me parece que en abandonar o posponer se me podría ir la vida.

Pero no se puede. No existe posibilidad de hacer todas las cosas, al mismo tiempo.

¿No es mejor terminar "algo" muy bien que hacer mil cosas a media máquina?

Encontré esta frase (*la de arriba) sin querer esta mañana después de mi sexto trasnoche. He dormido en total apenas 12 horas esta semana. Hoy ni siquiera sentí el despertador (pretendia un break nocturno de hora y media que finalmente fueron casi 3) y llegué media hora tarde a la oficina. Y todavía me quedan un par de días de la misma rutina si quiero cumplir con todo.

Ahora, con la música reventando los oídos para mantenerme despierta, me parece que querer hacerlo todo es casi igual de nocivo que estar detenido. Como en todas las cosas lo mejor es encontrar el punto de equilibrio, que será distinto para cada uno, pero que implica necesariamente establecer jerarquías y elegir...y elegir dentro de mis posibilidades reales y humanas. Porque aunque quisiera tener una batería que se carga o cambia rápidamente, como las de los aparatos electrónicos, tengo que dormir al menos 6 horas diarias para descansar como corresponde, sobretodo con la carga de entrenamiento de estas semanas (60km).

Y como dice otra cita del mismo autor en una lección que necesito urgentemente aprender: "Escoger un camino significa abandonar otros. Si pretendes recorrer todos los caminos posibles acabarás no corriendo ninguno".



martes, 18 de febrero de 2014

Cinco comidas al día


Como pretendo correr dos maratones este año (en abril la de Santiago de Chile, y en junio la de Santa Marta, Colombia) he ido con la Nutricionista por un Plan de Alimentación que me haga bajar un par de kilos para mejorar mi rendimiento, pero que me mantenga con la energía suficiente en mi actividad diaria, sobretodo ahora que la carga se pone cada vez más pesada en pos de los objetivos.

Más que acostumbrarme al tipo de comida, que en realidad para mi gasto calórico es bastante, lo que más me ha costado es respetar los horarios de ingesta. Me levanto a las 05:45, pero mi estómago acostumbra a despertar como a mediodía y hoy para ese horario ya llevo desayuno y merienda. Además he tenido que organizarme para cargar todos los días mi "arsenal alimenticio" a la oficina, porque acá estoy lejos del comercio y si te olvidas traer alguna colación ya será hasta la noche (y nada peor que llegar con apetito de tiburón a la cena!!)

Como experta en su área y contra mi escepticismo, ha atinado. Tres porciones de lácteos, dos de carbohidratos cada día y aún así 3 kilos menos en 2 semanas (los kilómetros de running ayudan claro está) ¿Si extraño las grasas? Todavía no, pero estoy segura que lo haré. Sin embargo me prometió que cuando mi nivel de músculo y grasa estén equilibrados, podré darme permisos para comer de todo en la medida justa sin perjudicar mi rendimiento deportivo.

Lo mejor de todo es que es sin fanatismos, ni cosas rebuscadas. La misma comida de siempre en porciones medidas y horarios asignados. Mis mejores aliados, como siempre,  voluntad y disciplina.

Y no, las fotos no son de mi actual Plan Alimenticio, pero tampoco se alejan tanto, sólo hay que ajustar un poquito la porción...Jaja.

Hora de almorzar. Bye.

lunes, 10 de febrero de 2014

Buscando mis personajes


La idea para este cuento que ilustro, a propósito de mi Taller, tiene al menos 10 años.
La primera vez la dibujé para darle una sorpresa de cumpleaños a mi hermana menor que inspiró la historia.

Al final como me demoraba menos en bosquejar que en escribir un cuento para niños, sólo terminé los dibujos y la historia propiamente tal se quedó en mi cabeza. Incompleta como estaba, no se la quise dar, y la fui posponiendo tantas veces que para cuando la tomé nuevamente las ilustraciones me parecían tan simplonas y básicas que empecé a bocetearla de nuevo.

Pasó que, entre cambios y olvido, perdí las páginas de vista y mi hermana dejó de ser niña, de hecho hoy día es madre de mi pequeña sobrina Antonia de cinco meses.Y resultó que son tan, pero tan idénticas, que me acordé del cuento que le escribí y que me gustaría que lo tuviera para leérselo a ella.

Encontré muchos bocetos fallidos en la caja de cachureos que guardo con mis cosas que sirvieron para partir de nuevo. Y como dice mi profe y la editora que nos hizo de guía, ya ando con ellos en la mente todo el día pensando ¿Cuál es su color favorito? ¿Qué haría en tal o cual  situación? ¿Qué le gusta y que no? y toman forma.

Una forma distinta a la que tenían inicialmente, porque ahora los conozco más y son un poco mis amigos. A veces cuando termino uno me mira como diciendo: ¿en serio me ves así? Nooooooo y tengo que volver a empezar.

Asi es como a esta altura tengo mil dibujos y ni un solo original, pero cada vez que veo una hoja en blanco pruebo con otro trazo.

Pero no te preocupes Antonia, que esta vez tengo un plazo que se llama entrega de Taller que me obliga a finalizar antes que cumplas la edad de leer y muchos lápices nuevos para cuando aprendas a dibujar.

miércoles, 15 de enero de 2014

Verano sin vacaciones

Montañita, Ecuador.

Este año he pospuesto mis vacaciones de verano por distintas razones (que radican principalmente en llenarse de proyectos con plazos fatales cercanos) y levantarse todas las mañanas se me ha hecho pesadísimo sólo porque no existe fecha fijada, pasajes comprados, ni planes en cartelera.

Santiago a 34° no ayuda. Y aunque me distraigo con el entrenamiento y las clases de Ilustración, una vocecita me repite en la cabeza constantemente que no importa lo cansada que me sienta falta muuucho para poder hacer una pausa (o tirarse de guatita al sol, bien lejos y sin ninguna obligación, como me gusta a mi)

Pasa que además, de marzo a mayo, tengo unos eventos importantes donde mi presencia es imperativa y categórica . Eso deducible del tono que usó mi jefa para advertirme que si no salía ahora me fuera haciendo la idea que sería en junio. Y sin presiones ni mala onda, más bien como ¡sabes que esto no va a funcionar si no estamos las dos acá! Instándome a que saliera ahora, en verano, pero yo ya comprometí mis tiempos y finanzas en otras cosas.

He dormido toda la semana con los dientes apretados y apenas puedo doblar el cuello y aunque parto a correr cada vez que siento que colapso, no ha sido suficiente para calmar el estrés e intoxicarme de endorfinas.

Así que hoy he estado un buen rato sacándome pica a mi misma con  fotos de los días de descanso, pensando en que junio llega pronto y que podría arrancarme al otro hemisferio a buscar el verano.

De todas formas aspiro a que las cosas que me tienen ocupada por estos días den sus frutos antes que eso y hagan valer la pena el esfuerzo.

Porque la parte más difícil de los logros es cuando toca poner las ganas y el trabajo, sobretodo  en esta etapa en que ni estás segura si todo saldrá como lo imaginas...pero pasa que yo siempre me he tenido demasiada fe ¿y si no quién?