lunes, 21 de julio de 2014

Bifurcación de caminos


" - Minino de Cheshire,
 ¿podrías decirme, por favor,
qué camino debo seguir para salir de aquí?
-Esto depende en gran parte
 del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.
-No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
- ... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia como explicación.
- ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte - aseguró el Gato -,
 si caminas lo suficiente!"

Lewis Carrol, en Alicia en el país de las maravillas

Ilustración Susana Rosique

A veces, aún caminando derecho se pierde de vista la ruta. Sobretodo, cuando no sabes exactamente dónde quieres ir y las opciones que tienes van por distintos senderos.

Si. Todos conducen, irremediablemente, a algún lugar. ¿A cúal quieres tú dirigirte? ¿Qué vas a elegir? ¿A qué vas a renunciar?

viernes, 11 de julio de 2014

Retroceder el tiempo #CartagenadeIndias

Puesto de fruta, Ciudad amurallada, Cartagena. Colombia

Tengo depresión post-vacaciones. Acabo de regresar de la alegre Colombia en temporada estival, al frío invierno de Santiago.

Y es que me enamoré de Colombia. El mar tibio, el clima veraniego (que además dura todo el año), la alegría y calidez de su gente. 

He llegado a una pequeña bahía llamada Taganga, un lugar muy apacible donde la gente vive relajada y con una vida casi opuesta a la que tenemos en las grandes ciudades. Estuvimos allí el día que Colombia le ganó a Uruguay un partido del mundial y todo el mundo con su camiseta amarilla ha bailado hasta tarde en las calles, y hasta fuegos artificiales ha habido. He ido hasta Minca a correr una maratón en un paisaje maravilloso donde he comprendido a cabalidad las historias de García Márquez y donde casi muero (esa es una historia larga que puedes leer acá), pero que finalmente he superado, feliz. He recorrido Santa Marta, la belleza de Tyrona y sus lindas playas verde esmeralda.

Pero lo que más me ha gustado ha sido Cartagena de Indias. Hasta me gusta como suena, es un nombre con historia. Y la historia parece detenida en las paredes de la ciudad amurallada y sus casas coloniales, en las callecitas estrechas y los pequeños adoquines. Nos quedamos en un pequeño hotel dentro de las murallas y por las noches las luces tenues de los faroles, la vida en las plazas (el clima permite sacar las mesitas de los restaurants y bares al aire libre) y los paseos en carruajes de caballos, la convierten en una postal de ensueño y casi puedes ver al mismísimo pirata Drake por sus calles.

Recorrido nocturno por la Ciudad amurallada, Cartagena. Colombia

Además su geografía de zona costera accidentada e irregular te permite disfrutar de la hermosa vista en la península de Boca Grande y Barú, del delta de la bahia de Cartagena, las lagunas costeras y las paradisíacas Islas del Rosario.

Boca Grande, Cartagena de Indias, Colombia.

Cierto es que, como destino turístico, hay muchos vendedores y publicidad a su alrededor. Aún así, y si sabes lidiar con ello, me parece un imperdible. Aunque hayamos sido los conquistados y reneguemos de ciertos pasajes de la historia, ésta ya se escribió, y en algunos lugares del mundo, como en Cartagena, la letra todavía está en las paredes.

Paseo por las calles de la Ciudad amurallada, Cartagena. Colombia