martes, 18 de enero de 2011

Rayos de sol para compartir


Hace rato estaba pensando en hacer una listado evaluativo del 2010 . Antes solía hacerlo al finalizar cada año, como para filtrar el aprendizaje y porque desde lejos (aunque sea un lejos más cercano) las cosas suelen verse distintas.

Pero ya era, es 18 de enero y el año partió no más, sin que tuviera tiempo para mis reflexiones. Así vivo últimamente, inmersa en muchas cosas; el trabajo, el gimnasio, los carretes, la playa, el freelance, los compromisos. Me acuesto siempre demasiado tarde, por la razón que sea (mucho trabajo o mucha vida social), y me levanto apenas, pero tempranísimo. Sin embargo creo que funciono mejor así, a Full, haciéndole huequito a todo lo que venga, en un día que a otro podría resultarle de terror, sobretodo en esta época donde los que no estamos de vacaciones aún buscamos al menos un happy hour (salud por eso!! jeje).

Baste decir que el 2010 fue un buen año, inclusive con lo de la Cata (que está bastante bien y es la niñita más risueña del mundo). Como dice mi hermana 'Hay cosas muchos peores', y eso se aprende en las Salas de Espera en la Clínica. Por lo demás suelo ser de aquellos optimistas empedernidos y cuando la miro y me sonrie todo se ve perfecto.

Y aquí le robo a Pelusa y Diana la idea de su blog y en vez de la evaluación pienso en todas las cosas que me hacen feliz hoy, las grandes y las pequeñas, las profundas y las superfluas, las trascendentales y las que sólo me importan a mi.

Qué es lo que activa actualmente mis endorfinas????

- La Cata, tan chiquitita todavía, que nos enseña todos los días de fortaleza con su hermosa sonrisa de 4 dientes.
- Mis hermanas y primas partners de las todo terreno, lo mismo para llorar que para armar el mejor de los carretes.
- Mi trabajo (si, a veces me estresa un poco), que hace que mi mente esté constantemente activa. Tengo más ideas de las que alcanzo a plasmar y eso, en mi área, se agradece.
- Mi media naranja (medio pepino, media pera...whatever), que me hace sonreír desde que despierto y siempre encuentra algo pequeñito para sorprenderme.
- El verano y todo lo que conlleva (las vacaciones, la playa, los happy hour, las horas extra de luz, etc)
- Mi rutina gimnástica de invierno que se llevó 2 tallas y trajo 2 bikinis preciosos :D
- Nuestro viaje de vacaciones (ya falta cada vez menos), este año hemos planificado algo especial.

Aunque me asuste reconocerlo (y que el diablo se haga el sordo) me siento afortunada, y ¿Porqué no decirlo? Feliz.

Me acordé de un cuento de Alicia Morel (una escritora chilena), de un duende* que guardaba el sol en los bolsillos y lo encerraba en frasquitos para calentarse en la estación fría. Yo guardo un poquito para ustedes y se los envío a los que están en invierno o los que están tristes, porque dicen que la felicidad compartida tiene mejor sabor.

*en el libro infantil ¨La Hormiguita Cantora y el Duende Melodía¨