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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Punto de Quiebre #goback

"A veces las huellas sirven para saber
que camino no tomar de regreso"



Como pueden ver ni estaba muerta, ni andaba de parranda. Hace 6 meses aproximadamente me dieron el alta y el último mes he participado en mis dos primeras competencias de 21k. 

Para ponernos al día
En abril me cambié de traumatólogo por cuarta vez y él descubrió que lo que tenía era una alteración en la sensación de dolor del nervio tibial, es decir, que la lesión ya no existía, pero mi nervio quedó pegado en lo que se conoce como "dolor crónico".
 A los 15 días de tratamiento con medicamentos, ya no sentía dolor alguno y antes de 6 semanas volvía a entrenar. Y aunque el tratamiento se mantuvo por un par de meses más, hoy ya estoy de vuelta con todo; running, bicicleta, gimnasio y spinning, 3 meses sin remedios y sintiéndome excelente.
Sí, ese doctor es mi nuevo ídolo.

¿Que si pienso en el tiempo que perdí en tratamientos?
Ya no más. Ahora que estoy bien, ando de tan buen ánimo siempre que disfruto todas las cosas el doble. El tiempo que no puedo cambiar, lo dejo ir.

¿Mi condición física?
Recién vuelve a adaptarse a la exigencia pero es algo en lo que trabajo full a diario y se que en unos meses alcanzaré mis antiguas metas y podré ponerme unas nuevas. Cada día me siento mejor, más cómoda con mi cuerpo y con más tolerancia al esfuerzo.

¿Los cambios de escenario?
Un poco más difíciles. Dejé a un equipo y al regreso me enfrento a otro un poco menos cohesionado. Y como balde de agua fría, el retiro de mi entrenador antes de las fiestas de fin de año. 

A estas alturas del partido, debería saber que los cambios inesperados son siempre una oportunidad. Y que el resultado dependerá de como la enfrentemos. Sin embargo mi primer impulso fue abandonarlos y buscar otro que no esté en crisis para seguir entrenando. Pero ¿y los lazos? ¿y todo lo que aprendido con ellos estos años?

Ayer nos reunimos los que aún quedamos y alguien dijo que esta crisis era una oportunidad de mejora que si sabíamos tomar, nos podría hacer crecer y salir fortalecidos a todos. Que camináramos juntos los que decidieran comprometerse con el cambio. Porque a algo que uno quiere y valora, le debe al menos ese espacio para la duda y la reflexión.

¿Que habría hecho mi antiguo yo? Abandonar el barco y seguir por otro camino donde seguramente las cosas también saldrían bien puesto que los caminos nunca son únicos. Sin embargo esta vez decido enfrentar la incertidumbre y quedarme, no sé por cuanto tiempo, pero darle la oportunidad que el cambio se merece, aportar para la mejora y ver si hay cabida para mí en esa apuesta.


Adidas Terrex Trail Santiago - nov. 2016

viernes, 19 de febrero de 2016

El Origen #goback

"Si usted dice conocerme basado en lo que yo era hace un año atrás, 
usted no me conoce. 
Mi evolución es constante, 
permítame presentarme nuevamente."




Hoy se cumple un año exacto desde que tuve que parar de correr para ir al traumatólogo a revisar mi pie. Si lo pienso bien, mi lesión mostró los primeros síntomas 4 meses antes de eso, y mi apuro por retornar hizo que el diagnóstico definitivo tardara otros 3. 

Fractura por estrés de tibial y tobillo ¿Al mismo tiempo? Probablemente no, pero ignoré tantas veces las molestias que es posible que me acostumbrara a ellas. He tenido que rebuscar en mi memoria para armar una cronología en pos de dar luces al tratamiento porque en un momento sentí que el cuerpo me noqueaba sin aviso previo, pero no, fui yo la que pasó las señales por alto.

Estuve mucho tiempo de la recuperación tratando de volver a entrenar exactamente igual que antes, cuestionando las decisiones de los especialistas y probando las mías propias (¿Plantillas? ¿Cómo voy a necesitar plantillas todos los días si he funcionado perfectamente hasta ahora? ¿Ejercicios de equilibrio y relajación cuando me es imposible estar quieta?¿Terapia todos los días ¡No tengo tiempo!? Naa, no puede ser! a otro especialista por una segunda ... tercera ...quinta opinión)

Cuando en noviembre, después de 5 meses del diagnóstico inicial y a 8 de parar de correr la resonancia seguía marcando fractura, fui incapaz de decir nada en la consulta y sólo con la cartera y el examen en la mano partí a la costa llorando todo el camino en el metro y el autobús como cuando era chica. 

No. No soy de la gente que llora ni se emociona fácil, mucho menos con tanto público, pero para cuando desperté en Viña del Mar ya me sentía con la energía para empezar de nuevo. De nuevo y mejor esta vez.

Todavía no estoy de alta, ni tengo fecha estimada de cuando será, de hecho el traumatólogo acaba de recetar 6 semanas más de terapia, pero me siento avanzando, a paso de hormiga, pero avanzando al fin. 

No sé quién escribió la cita que está arriba. La encontré hoy sin querer y pensé que aunque queramos ignorarlo, las cosas cambian constantemente, nosotros mismos lo hacemos a velocidades imperceptibles a veces y otras, arrastrados por un huracán. 

Es verdad que hoy me siento desconectada de casi todo, sin saber que camino exacto toca transitar, pero de vuelta al fin.


viernes, 11 de septiembre de 2015

Sueños en colores #Paciencia

"Eres tan viejo como tu duda
y tan joven como tu confianza en ti mismo"
Samuel Ullman 

Muelle Vergara - Viña del Mar, Chile

El fin de semana volví a trotar. Le había dado largas de puro miedo a probar el pie. Tuve tantas partidas falsas y recuperaciones fallidas, que me daba miedo. 

¿Resultado? Aún indefinido. El primer día partí pesada y temerosa, pero a los 30 minutos tuve que obligarme a parar porque dicen que la ciencia de esto es que sea lento y gradual. Volví a la casa emocionada y feliz, sobretodo porque el borde costero me recibió con llovizna suave, gaviotas y lobos marinos.

El segundo día estuvo más complicado, sentí el tibial al rojo y puntadas cada tanto en el tobillo. Troté con detenciones para elongar y así no dañar la recuperación, que ya de sí ha estado demasiado lenta.

Hoy voy por la tercera jornada aquí en Santiago y por recomendación del entrenador le bajo 10 minutos. Como amanecí optimista creo que irá super y el domingo que andaré por Pichilemu (costa más al sur) probaré otra vez mis patitas en arena.

Paciencia. Necesitaría beber unas botellas de eso tal vez.

Cuando me dieron el diagnóstico definitivo en abril y estaba todavía triste, fui con mi familia a Horcón (más costa) y encontramos al final de la Caleta de pescadores un puente de madera lleno de cintas de colores, cientos o tal vez miles, donde los visitantes escriben sus deseos y los amarran flameando a la orilla del mar.

Lo amé apenas lo vi, y aunque se llamaba el puente de los deseos a mí me pareció el Puente de los Sueños en Colores, así que compramos nuestras cintitas y amarramos ahí, al son del canto del mar y el viento, nuestros anhelos.

Le di a ese puente un poder mágico.
Le prometí a esa pequeña playa mi primera carrera.

Y espero, más pronto que tarde, poder cumplir mi palabra.


Puente de los Sueños - Horcón, Chile

jueves, 13 de agosto de 2015

Echar a andar la máquina #retorno



"Un camino de mil millas comienza con un solo paso"
Lao Tsé


Ilustración Lola Roig


El invierno partió tardíamente esta temporada. Recién estrenando las lluvias, tan contenidas, que medio país se ha inundado.

Finalmente mi pierna sana, o al menos eso parece.
Finalmente, después de "eternos" seis meses puedo volver a entrenar.

Pero no es tan fácil, no es como antes. 
¿Llegar y salir por 15 o 20 km una tarde cualquiera?  no, nada de eso.
Hay que partir lento, dice el doc. 20 minutos de bici. 1 hora de gimnasio. 30 de elíptica...mmm

Ya sabíamos que la paciencia no era lo mío. De modo que el retorno ha estado lentísimo, más que nada, porque muero de lata de ir a sentarme al gym una hora a hacer ejercicios de piernas y todo el acondicionamiento previo para volver a correr. Sólo con la música a full en los oídos aguanto un poco más el aburrimiento de entrenar encerrada. A mi lo que me gusta es correr en la calle, en los parques, en el cerro. 

Cargo todos los días mi equipo deportivo, pero dos de tres, me asomo al gym lleno, me da una lata infinita y me voy a mi depa sin abrir el bolso. Pero se acabó la tontera. Si quiero volver a entrenar de verdad, no queda de otra.

Además este año, con las horas de entreno disponibles me puse a estudiar (el tiempo libre de ocio absoluto no es lo mío). Ya obtuve dos nuevas certificaciones y comencé un Diplomado en la Universidad. Y sabemos que el entreno mental, debe igualar al físico para que el cuerpo funcione en armonía, sino la próxima vez la sobrecarga colapsará mi cabeza en vez de mi pierna.

Como siempre, tengo que decirme  a mi misma la cosas en voz alta para comprometerme de veras.
Y anoten que sí! Pronto estaré de vuelta en las pistas.

jueves, 14 de mayo de 2015

Recuperación #paciencia


"La paciencia es la virtud del débil
y la impaciencia la debilidad del fuerte"
Immanuel Kant


Reserva Nacional Cerro Castillo, IX Región, Patagonia, Chile

Hace casi 15 años que no iba tan al Sur, y se supone que lo haría para correr el primer ultramaratón de mi vida (o eso al menos fue uno de mis propósitos de Año Nuevo), pero he cometido tal error de cálculo con mi entrenamiento que he terminado fracturando mi tibial.

Tengo DIAS y días... me cuesta acostumbrarme a la idea de estar quieta. Esperando. Hoy la paciencia me parece la cualidad más difícil de todas, sobretodo porque se cumplen 84 días sin entrenar (Sí, los voy contando) y todavía tengo dolor intermitente para pisar, lo que aleja las esperanzas de alta (el próximo martes voy por mi tercera resonancia).

He ido a regañadientes a este viaje (y sólo porque ya tenía todo pagado) y ha servido para despejar un poco el estrés que me provoca el descanso forzado. La naturaleza es tan sorprendentemente hermosa en esa parte tan austral del país y con lo que me gustan las montañas, no he resistido la tentación de subir un par de cerros hasta la cima, pero caminando, con harta paciencia. Un trekking de 7 a 9 horas, haciendo pausas para descansar, despacito como las tortugas (y no las ninja) y, a veces, ayudándome con bastones.

Supongo que eso no ayuda a mi recuperación, pero últimamente siento que nada lo hace, he tenido muchos días de reposo, bota inmovilizadora, tratamiento kinesiológico y nada, cada vez que me hacen un examen todo sigue igual. Hasta me cambié de especialista y  me dijo lo mismo: Paciencia, y sólo hasta ahora descubro que esa es una cualidad que no poseo en absoluto y que debería cultivar con urgencia.

Trato de ser positiva, pues si bien no sé cuando pueda volver a entrenar mi condición no es permanente, sólo debo recuperarme para volver a partir, pero se me hace tan difícil , sobretodo comparando con el año anterior y viendo en internet a todos mis amigos en nuevos desafíos a los que ni de espectadora me he asomado de pura pena (o pura inmadurez, como quieran)

Siempre he pensado que todas las cosas quieren enseñarnos una lección, sin embargo no logro reconocer la de esta vuelta.

Reserva Nacional Coyhaique XI Región, Patagonia, Chile

jueves, 2 de abril de 2015

Límites #sobrecarga


"Aquel que quiere permanentemente llegar más alto
 tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo"
Milan Kundera , La insoportable levedad del Ser.

"Escalera al cielo", Noga Galaz

Algunas cosas son más fáciles en la teoría que en la práctica. Hoy en la mañana me desperté tempranísimo y de muy buen humor , porque aparte de ser feriado mañana, me entregaban los resultados de mi última resonancia de pierna y tobillo. Y es que, aunque al terminar la kine, todavía tenía cierta molestia pequeña para pisar, pensé sería un dolor residual y ya me sentía de alta, de hecho cargo mi bolso con todo el equipo deportivo porque me voy esta noche a la playa y pensaba estrenar mi pierna recuperada en la arena mañana temprano. Hasta me animé a salir de tacones.

Pero no. Mi lesión no sólo no mejoró, sino que se complicó. No, nada grave en el mundo de los normales, pero me deja sin ninguna opción de competir este semestre, y si es que...volver a entrenar recién en ¿ junio? 

Y puede ser que con todo lo intensa que soy para las cosas buenas, también lo soy con el estrés, porque todo este proceso de reposo y vuelta, y la lesión que no cede, y los planes y mi calendario de carreras parado, me terminaron rompiendo el estómago y estrenando una úlcera.

Racionalmente sé que no es nada terrible, que existen cosas terribles de verdad, pero que hacer. Casi me he venido llorando camino a la oficina (sólo que tampoco se me da eso de llorar, menos en público)

En fin. A veces no basta con las ganas y hay que estar más atento a las señales del cuerpo. Lo que me pareció en un momento una "pequeña" molestia, que insistí en desoír, terminó complicándose de puro porfiada y sobreexigida que soy...por tratar de seguir sin descansar, sobreemocionada como suelo ser. 

Si soy honesta conmigo misma, la molestia no era tan pequeña hace rato ya.

¿Los límites se inventaron para romperse? Parece que no todos.

Como les decía al principio, "algunas cosas son más fáciles en la teoría que en la práctica" porque ahora mismo, me cuesta ver mis alas.

jueves, 5 de marzo de 2015

Improvisaciones en la marcha


"Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección"
William Shakespeare




Quería partir el año inyectada de endorfinas como el 2014 y programé dos carreras importantes para el primer semestre. Los #42k de Stgo y los #60k de Aysén, aún cuando terminé diciembre con una pequeña molestia a la que no le di importancia. Mala cosa.

Luego de insistir infructuosamente alternando entrenamiento con descanso, mi pierna izquierda colapsó hasta hacerme imposible trotar un paso. Mi traumatólogo de vacaciones y volando donde otro a adelantar los exámenes con la esperanza de que sólo fuera mi estrés, pero no. Todas las membranas desconocidas de los músculos del pie y la pierna inflamadas...sobrecarga, dicen.

Y como siempre, lo probé todo antes de aceptar kinesiólogo, tinas de hielo, calcetas de compresión hasta para dormir, ejercicios y nada. El dolor aumentando y avanzando desde la rodilla a la planta del pie.

Primera vez que mi cuerpo me da knocaut. Con la pata coja, y una pequeña tos antigua que se convirtió en una infección de los bronquios rebelde y aguda... renuncio a los 42k de Stgo y cruzo las esperanzas por reponerme a tiempo para llegar a Aysén.

Y así he andado casi tres semanas pateando la perra , hasta que una compañera nueva de la oficina me ha dicho al pasar en el metrotren...
- ...disculpa, pero tengo que apoyarme en la baranda desde que perdí la audición derecha... es que tuve un tumor en el cerebro el año pasado... perdí la audición y la vista de este lado, también la motricidad fina...¡¡pero no me mires con esa cara!!...no estoy triste..a algunos les va mucho peor...yo estoy viva.

Yo que siempre hablo de prioridades y con la facilidad que se me escapan!!!
Que más da si algunas veces las cosas no salen como se planifican. Que más da si corro una carrera menos o una más. Si me enfermo una vez cada cinco años de algo que tiene un tratamiento breve.

Si es cierto que el comienzo de año ha estado extraño en más sentidos, pero eso a todos les suele alguna vez...yo me agarré el hábito de que todo salga a la primera, pero si no....a la siguiente le pongo las mismas ganas o más.

Al fin centrando las ideas otra vez. Si no puedo correr... puedo volar.




martes, 10 de junio de 2014

Preparando las maletas #Colombia

Santa Marta. Colombia

Como no hay plazo que no se cumpla, el invierno esta 'ad portas', el frío ya se deja sentir y mis aplazadas vacaciones apenas a dos semanas.

En este momento, con los dedos congelados en el teclado, miro las postales de mi futuro destino y sonrío feliz.

Como para estas vacaciones decidí unir mis dos grandes placeres: viajar y correr, me dirijo rumbo a Santa Marta, Colombia, a mis primeros 42k de trail en la Sierra Nevada de Minca. Para ello he entrenado a full bajo la lluvia y hasta la nieve (por nuestra estación) así que espero mi cuerpo aguante bien el esfuerzo a 30°.

Luego de eso me abandono por Santa Marta y hasta Cartagena de Indias a la playa y el sol, y todas las bellezas de la zona que he encontrado en San Google para visitar.

No hay como la sensación adictiva de buscar un nuevo destino y ponerse a planear con un mapa, la expectativa de lo nuevo, que siempre, es superada con creces por el viaje en sí mismo.

Ya casi todo listo para esta nueva aventura...impaciente.

lunes, 7 de abril de 2014

Los grandes desafíos #maratón

Maratón de Santiago 2014 (foto de Run Chile)

Ayer completé mi segundo maratón. Esta vez de local y con mi equipo Andes Team (compañeros de entrenamiento y también amigos) que motivaron exigirme el doble. Resultado: 40 minutos menos que en Baires. 

Hoy estoy molida, las escaleras del metro se tornaron el mismísimo Everest, pero la cantidad de endorfinas liberadas me tendrán riendo un mes o más, y eso que suelo estar de buen humor la mayoría del tiempo ya naturalmente.

Ahora se me ocurre que todo el mundo debiera correr un maratón alguna vez, o encontrar un catalizador similar para poner a prueba voluntad y perseverancia. Que al final los logros obtenidos con el máximo esfuerzo son los que mejor sabor tienen y producen felicidad a largo plazo, algo así como un cosquilleo permanente y una confianza absoluta en uno mismo.

Confianza con la que apenas en abril he completado mi primer maratón del año (y pretendo correr otra en junio) , ilustrado dos cuentos de Cámara Mágica,  estoy a punto de terminar mi primer libro ilustrado (escrito por mi también) e iniciado un proyecto laboral externo.

A veces, como todos, me sobrepaso y pienso que no voy a llegar. 
Hoy creo que lo puedo TODO.

Maratón de Santiago 2014 (fotos Andes Team)

martes, 18 de febrero de 2014

Cinco comidas al día


Como pretendo correr dos maratones este año (en abril la de Santiago de Chile, y en junio la de Santa Marta, Colombia) he ido con la Nutricionista por un Plan de Alimentación que me haga bajar un par de kilos para mejorar mi rendimiento, pero que me mantenga con la energía suficiente en mi actividad diaria, sobretodo ahora que la carga se pone cada vez más pesada en pos de los objetivos.

Más que acostumbrarme al tipo de comida, que en realidad para mi gasto calórico es bastante, lo que más me ha costado es respetar los horarios de ingesta. Me levanto a las 05:45, pero mi estómago acostumbra a despertar como a mediodía y hoy para ese horario ya llevo desayuno y merienda. Además he tenido que organizarme para cargar todos los días mi "arsenal alimenticio" a la oficina, porque acá estoy lejos del comercio y si te olvidas traer alguna colación ya será hasta la noche (y nada peor que llegar con apetito de tiburón a la cena!!)

Como experta en su área y contra mi escepticismo, ha atinado. Tres porciones de lácteos, dos de carbohidratos cada día y aún así 3 kilos menos en 2 semanas (los kilómetros de running ayudan claro está) ¿Si extraño las grasas? Todavía no, pero estoy segura que lo haré. Sin embargo me prometió que cuando mi nivel de músculo y grasa estén equilibrados, podré darme permisos para comer de todo en la medida justa sin perjudicar mi rendimiento deportivo.

Lo mejor de todo es que es sin fanatismos, ni cosas rebuscadas. La misma comida de siempre en porciones medidas y horarios asignados. Mis mejores aliados, como siempre,  voluntad y disciplina.

Y no, las fotos no son de mi actual Plan Alimenticio, pero tampoco se alejan tanto, sólo hay que ajustar un poquito la porción...Jaja.

Hora de almorzar. Bye.

martes, 22 de octubre de 2013

Life Soundtracks #Maratón #Baires

Domingo 13 octubre 2013, Buenos Aires. Argentina

He completado mi primer maratón hace una semana en Buenos Aires y todavía disfruto la emoción poderosa de meta cumplida que nos hace dueños del mundo... pude con esto que parecía imposible, entonces ¡Puedo con todo! 

Ha sido, como decía el entrenador, mucho más fácil de lo que fue todo el periodo de entrenamiento, porque gracias a eso, he terminado bien y feliz, sin ningún dolor, sin calambres, sin que mi lesión lo notara siquiera (y creo que hasta ya sanó...o se resignó a que cabeza dura manda), con los brazos levantados y sonriendo.

Con el miedo que tenía de no ser capaz, por primera vez decidí correr con música, en general me gusta sólo reflexionar y oír el sonido de la ciudad, el paisaje o el resto de los corredores, pero 42k es otra cosa, necesitaba que algo me animara si mis piernas comenzaban a flaquear. 

La semana previa armé cuidadosamente un listado de mis temas favoritos que durara al menos 4 horas. Las ordené para que las más suaves fueran primero , y al final las más agresivas, pero la suerte quiso que el día de la carrera no lograra sincronizar el ipod y la lista salió de forma aleatoria.

Dicen que cuando se está a punto de morir la vida pasa frente a nosotros. Bueno, a mi me ocurrió algo similar, pero corriendo. Mejor aún, estando viva. Y entre el Obelisco y la Casa Rosada, Puerto Madero y Palermo  la maratón se transformó, sin querer y gracias a la música, en la historia de mi vida. Y para 'esas otras' que también fui yo, adheridas a las canciones,  las dificultades del camino al fin tuvieron sentido a unos kilómetros de la meta. Como una especie de catarsis.

Finalmente mis piernas no abandonaron y al ritmo de los Stone y los Foo Fighters, de Faith No More, Pearl Jam, Deftones y Evanescence, de Megadeth, Oasis, System, Ozzy, Metálica Audioeslave y Alice in Chains cruzamos la meta una calurosa y húmeda mañana de octubre.

Sé ahora que esas mismas canciones me devolverán a las calles de Buenos Aires y esa sensación de felicidad infinita donde todas las cosas son posibles poniendo la cuota de esfuerzo necesaria.

Sólo hay que encontrar el catalizador.

viernes, 4 de octubre de 2013

El poder que vuelve las cosas posibles

Isla de Coche, Venezuela

Faltan apenas unos días para el maratón y estoy agotada y nerviosa. He subestimado inicialmente el esfuerzo, de modo que ha sido durísimo, ¡Todo un ejercicio! que ha incluido, además de energía física, voluntad y mucha disciplina.

Algunos de mis amigos piensan que estoy un poco loca, y tal vez sea, pero creo que cuando uno se compromete con algo debe llegar hasta el final. Aunque el compromiso sea sólo con uno mismo y a nadie más le importe. Este desafío ha implicado un aprendizaje tan profundo de mi misma, que ya sólo por eso vale el esfuerzo. Y ahora las emociones se mezclan y la ansiedad confunde, porque siempre existe la posibilidad de que no haya sido suficiente.

Creo que en la vida existen dos formas de alcanzar nuestras metas:
1. Las que nos resultan simples porque poseemos un talento o habilidad natural que con algo de trabajo y dedicación rinde frutos.
2. Las que requieren de todo nuestro esfuerzo por no poseer el talento naturalmente y que nos hacen trabajar el triple (o más) para desarrollarlo.

¿No has tenido a veces la sensación de que hay cosas en la vida que tienen la facultad de cambiarlo todo? Aunque lo que cambie sólo active un mecanismo, un poder y una fuerza en tu interior que desconocías y que hace que todo se vuelva posible... como si un día sin más, pudieras volar.

¿Y me preguntan si creo que vale la pena tanto esfuerzo? Claro que sí!!

martes, 30 de julio de 2013

La próxima cima #Baires

Cumbre cerro El Carbón (1391 mt), Huechuraba, Santiago.

He estado toda la semana durmiendo a saltos. Finalmente fui al traumatólogo y aún espero el resultado de la resonancia. En el intermedio he tenido toda clase de nutridas pesadillas con los diagnósticos más variados: hasta un perro poseído por el mismísimo Lucifer me ha mordido la pierna. Creo que es la forma en que mi organismo lidia con el estrés. Para colmo ha sido una verdadera odisea encontrar una hora antes del 2014 y el lugar que me hizo un espacio ha estado full sucedido para los resultados (corte de luz, caída de sistema, mail extraviado....suma y sigue)

No tengo nada grave claro, sólo una pequeña lesión, pero que amenaza con dejarme fuera de mi próximo desafío para este año: los 42k de la Maratón Internacional de  Buenos Aires. Tengo los tickets de avión, la inscripción, las ganas, y la fe de mi entrenador que jura que no muero y estoy lista para dar el paso.

Sé que a algunos no les gusta la actividad deportiva y no pretendo evangelizarlos en este post, pero a mi me llena de adrenalina. Sobretodo porque este año he volcado el entrenamiento a la naturaleza, incluyendo trekking de cerro y carreras cross country, lo que me ha permitido conocer mejor la ciudad que habito (Santiago no es pura selva de cemento) y apreciar panorámicas maravillosas como la capital después de la lluvia desde la cumbre del cerro Carbón, que no es tan alto, pero ya  puedes ver las nubes como motas de algodón moviéndose sobre la ciudad y el resto de la cordillera de Los Andes majestuosa.

Ahora cruzo los dedos, las piernas y los brazos porque el examen diga que es sólo un poquito de cansancio y sobresfuerzo y que pronto estoy de vuelta en las pistas para mi primer desafio internacional.

Allá voy Buenos Aires!!!!

jueves, 6 de septiembre de 2012

Pausa Prescindible


Siempre me ha gustado la velocidad. Funcionar a toda máquina, con la agenda completa, corriendo para alcanzar las metas, volando por encima de las situaciones para descubrir las mejores respuestas.

Probablemente a algunos no les venga bien, pero a mi las mejores ideas me vienen siempre en el ajetreo. Las mejores cosas me pasan siempre entre otras miles, como si se fueran tejiendo en una red, sumándose.
Tengo siempre un plan A, y otro B, y si hace falta C y D (F, G,H I...)

No estoy hablando de no descansar, sino de tratar de hacer espacio a todo lo que quiero y soy. Sí, debo trabajar en un horario extenso como muchos, pero aún así coordino tiempos para el deporte, amigos, hobbies y alguno que otro proyecto nuevo.

Seguro por esa misma aficción a la velocidad es que me encanta correr y me he vuelto adicta a las endorfinas que dicha actividad libera. Dejar entrar el aire a los pulmones y expulsarlo con fuerza, descubrir  la ciudad a la velocidad de mis pasos, procesar mis ideas entre los kilómetros y descansar con ganas a la hora de dormir.

Hoy al fin vuelvo a entrenar después de una pequeña lesión en el pie izquierdo que me tuvo casi 40 días parada y un mes en tratamiento con kinesiólogo. Después de patalear por perderme las primeras carreras de la temporada.

Y estoy muy feliz, porque en este día invernal y frío, a unos pasos de la primavera, al fin retomo mis zapatillas, como si en lugar de correr fuera a volar.

Hay quienes se ponen metas grandes en la vida, gigantes, inalcanzables. Yo voy por muchas, pero pequeñas. Una detrás de la otra. Si alguna se escapa, siempre puede ser la siguiente.

Como dijo alguien por ahí: "La felicidad no está al final del camino, sino en la forma de andar".

jueves, 1 de diciembre de 2011

Las cosas son lo que nosotros elegimos que sean



Es fin de año y las actividades se multiplican. Se imaginarán la cantidad de trabajo que tengo yo que pertenezco al área de marketing y publicidad. Y con mi agenda a tope, me sigo inventando actividades extra. Yo creo fervientemente que el estar en constante movimiento llama más movimiento, ideas más ideas, creatividad más creatividad.

Me he vuelto adicta a las endorfinas que libera el ejercicio físico (me encanta diseñar, pero eso me exige demasiadas horas sentada frente al computador), así que además de las clases de spinning y aerobox en la semana, me puse a trotar por el Parque los sábados y domingos, nada competitivo, correr para respirar aire fresco, para tener más energías. De eso hace ya dos años, y nunca cronometré ni medí distancia alguna.

Eso hasta que me invitaron a una carrera de beneficencia y decidí ir, por la buena onda, para contribuir mi granito de arena (no con mi transpiración, si no con la plata de la inscripción, nunca tan amarrete). Descubrí entonces que puedo correr 10 km sin chistar y a una muy buena velocidad.

Así no más se convirtió en mi nueva afición, con la suerte que mi hermana y partner también se animó y andamos las dos en cuanta carrera se asoma con nuestras propias metas personales y medallas. ¿Adivinaron cúal soy yo en la foto? Sí sí, la colorina agachada en el piso.

Resultó que alguien me dijo que me estaba volviendo "winner", que las quería ganar todas y destacar en todos lados...mmm. No lo dijo de forma amable, pero tal vez tenga razón. No quiero "ganarlas todas" , pero si poner full pasión en todas las cosas que hago, hasta las más chicas y que no le importan a nadie. Me gusta hacer bien mi pega, porqué sé que lo hago. Me gusta ponerle color a las cosas, me gusta ponerme metas grandes y medianas, también pequeñas y diminutas, pero ponerme metas de toda clase en el camino y me siento feliz al traspasarlas e inventar nuevas. ¿Siempre faltarán cosas por hacer? Sí ¿La perfección no es posible? También lo sé. Pero en la ruta soy más feliz que todos los que se sientan a criticar y amargarse.

Como dice el título de este post "las cosas son lo que nosotros elegimos que sean", y yo elijo el optimismo, elijo ser todo lo feliz que pueda dentro de mis posibilidades ¿estoy limitada? entonces moverme siempre hasta ese límite.

No soy de las que esperan favores del mundo. Me muevo haciendo yo los favores que pueda. Y si hay alguien que cree que hay una doble intención escondida, algún discurso, algún afán de ganar algo que no sea mi propio bienestar personal y el de quienes quiero, pregúntese porqué no se dedica simplemente a su propia felicidad, después de un tiempo ya no requiere esfuerzo, se torna una filosofía de vida.

Y sí, estoy de muy buen humor, el mismo de la manzana/corazón que tan amablemente accedió a fotografiarse con nosotras...jaja

El tiempo que todo lo cura

"No puedo volver al ayer porque ya soy una persona diferente" Lewis Carroll La etapas de Crisis te permiten un conocimi...