viernes, 11 de septiembre de 2015

Sueños en colores #Paciencia

"Eres tan viejo como tu duda
y tan joven como tu confianza en ti mismo"
Samuel Ullman 

Muelle Vergara - Viña del Mar, Chile

El fin de semana volví a trotar. Le había dado largas de puro miedo a probar el pie. Tuve tantas partidas falsas y recuperaciones fallidas, que me daba miedo. 

¿Resultado? Aún indefinido. El primer día partí pesada y temerosa, pero a los 30 minutos tuve que obligarme a parar porque dicen que la ciencia de esto es que sea lento y gradual. Volví a la casa emocionada y feliz, sobretodo porque el borde costero me recibió con llovizna suave, gaviotas y lobos marinos.

El segundo día estuvo más complicado, sentí el tibial al rojo y puntadas cada tanto en el tobillo. Troté con detenciones para elongar y así no dañar la recuperación, que ya de sí ha estado demasiado lenta.

Hoy voy por la tercera jornada aquí en Santiago y por recomendación del entrenador le bajo 10 minutos. Como amanecí optimista creo que irá super y el domingo que andaré por Pichilemu (costa más al sur) probaré otra vez mis patitas en arena.

Paciencia. Necesitaría beber unas botellas de eso tal vez.

Cuando me dieron el diagnóstico definitivo en abril y estaba todavía triste, fui con mi familia a Horcón (más costa) y encontramos al final de la Caleta de pescadores un puente de madera lleno de cintas de colores, cientos o tal vez miles, donde los visitantes escriben sus deseos y los amarran flameando a la orilla del mar.

Lo amé apenas lo vi, y aunque se llamaba el puente de los deseos a mí me pareció el Puente de los Sueños en Colores, así que compramos nuestras cintitas y amarramos ahí, al son del canto del mar y el viento, nuestros anhelos.

Le di a ese puente un poder mágico.
Le prometí a esa pequeña playa mi primera carrera.

Y espero, más pronto que tarde, poder cumplir mi palabra.


Puente de los Sueños - Horcón, Chile

jueves, 13 de agosto de 2015

Echar a andar la máquina #retorno



"Un camino de mil millas comienza con un solo paso"
Lao Tsé


Ilustración Lola Roig


El invierno partió tardíamente esta temporada. Recién estrenando las lluvias, tan contenidas, que medio país se ha inundado.

Finalmente mi pierna sana, o al menos eso parece.
Finalmente, después de "eternos" seis meses puedo volver a entrenar.

Pero no es tan fácil, no es como antes. 
¿Llegar y salir por 15 o 20 km una tarde cualquiera?  no, nada de eso.
Hay que partir lento, dice el doc. 20 minutos de bici. 1 hora de gimnasio. 30 de elíptica...mmm

Ya sabíamos que la paciencia no era lo mío. De modo que el retorno ha estado lentísimo, más que nada, porque muero de lata de ir a sentarme al gym una hora a hacer ejercicios de piernas y todo el acondicionamiento previo para volver a correr. Sólo con la música a full en los oídos aguanto un poco más el aburrimiento de entrenar encerrada. A mi lo que me gusta es correr en la calle, en los parques, en el cerro. 

Cargo todos los días mi equipo deportivo, pero dos de tres, me asomo al gym lleno, me da una lata infinita y me voy a mi depa sin abrir el bolso. Pero se acabó la tontera. Si quiero volver a entrenar de verdad, no queda de otra.

Además este año, con las horas de entreno disponibles me puse a estudiar (el tiempo libre de ocio absoluto no es lo mío). Ya obtuve dos nuevas certificaciones y comencé un Diplomado en la Universidad. Y sabemos que el entreno mental, debe igualar al físico para que el cuerpo funcione en armonía, sino la próxima vez la sobrecarga colapsará mi cabeza en vez de mi pierna.

Como siempre, tengo que decirme  a mi misma la cosas en voz alta para comprometerme de veras.
Y anoten que sí! Pronto estaré de vuelta en las pistas.

lunes, 6 de julio de 2015

Un año más ¿que se va?

“Ocurra lo que ocurra
aún en el día más borrascoso,
 las horas y el tiempo
pasan"
William Shakespeare

Ilustración Paula Bonet

Aunque pensé darme vueltas en torno a que los años son una concepción inventada por nosotros mismos, lo cierto es que, el tiempo pasa de todas formas independiente de si cuentas como los chinos, los hebreos, los musulmanes, los persas o como la mayoría de nosotros.

Para variar, no tenía ganas de celebrar, y no porque tenga algún rollo con la edad, sino con las convenciones sociales alrededor de estas fechas. Sabía que tocaba ponerse para los abrazos y los cantos y soy terrible, pero terriblemente mala, para las demostraciones de afecto que incluyan cercanía física (siempre me siento invadida e incómoda) 

Espero mi cara de "circunstancia" haya pasado desapercibida a quienes se acercaron hoy amablemente con sus buenos deseos y sus presentes.

Si me preguntan, este año no ha sido de los mejores  y mi único anhelo, al soplar las velitas de la torta "sorpresa" con que me cantaron ayer mis pequeños sobrinos, es recuperarme pronto y volver a lo que me gusta.

Declaro éste mi nuevo comienzo del 2015, estratégicamente a mitad de año,más vieja (o con más experiencia que suena más lindo). Y espero que las lecciones que deja el semestre que se marcha, me sirvan para algo en el futuro (al final siempre lo hacen).

¿No dicen que el tiempo lo cura todo?

jueves, 14 de mayo de 2015

Recuperación #paciencia


"La paciencia es la virtud del débil
y la impaciencia la debilidad del fuerte"
Immanuel Kant


Reserva Nacional Cerro Castillo, IX Región, Patagonia, Chile

Hace casi 15 años que no iba tan al Sur, y se supone que lo haría para correr el primer ultramaratón de mi vida (o eso al menos fue uno de mis propósitos de Año Nuevo), pero he cometido tal error de cálculo con mi entrenamiento que he terminado fracturando mi tibial.

Tengo DIAS y días... me cuesta acostumbrarme a la idea de estar quieta. Esperando. Hoy la paciencia me parece la cualidad más difícil de todas, sobretodo porque se cumplen 84 días sin entrenar (Sí, los voy contando) y todavía tengo dolor intermitente para pisar, lo que aleja las esperanzas de alta (el próximo martes voy por mi tercera resonancia).

He ido a regañadientes a este viaje (y sólo porque ya tenía todo pagado) y ha servido para despejar un poco el estrés que me provoca el descanso forzado. La naturaleza es tan sorprendentemente hermosa en esa parte tan austral del país y con lo que me gustan las montañas, no he resistido la tentación de subir un par de cerros hasta la cima, pero caminando, con harta paciencia. Un trekking de 7 a 9 horas, haciendo pausas para descansar, despacito como las tortugas (y no las ninja) y, a veces, ayudándome con bastones.

Supongo que eso no ayuda a mi recuperación, pero últimamente siento que nada lo hace, he tenido muchos días de reposo, bota inmovilizadora, tratamiento kinesiológico y nada, cada vez que me hacen un examen todo sigue igual. Hasta me cambié de especialista y  me dijo lo mismo: Paciencia, y sólo hasta ahora descubro que esa es una cualidad que no poseo en absoluto y que debería cultivar con urgencia.

Trato de ser positiva, pues si bien no sé cuando pueda volver a entrenar mi condición no es permanente, sólo debo recuperarme para volver a partir, pero se me hace tan difícil , sobretodo comparando con el año anterior y viendo en internet a todos mis amigos en nuevos desafíos a los que ni de espectadora me he asomado de pura pena (o pura inmadurez, como quieran)

Siempre he pensado que todas las cosas quieren enseñarnos una lección, sin embargo no logro reconocer la de esta vuelta.

Reserva Nacional Coyhaique XI Región, Patagonia, Chile

jueves, 2 de abril de 2015

Límites #sobrecarga


"Aquel que quiere permanentemente llegar más alto
 tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo"
Milan Kundera , La insoportable levedad del Ser.

"Escalera al cielo", Noga Galaz

Algunas cosas son más fáciles en la teoría que en la práctica. Hoy en la mañana me desperté tempranísimo y de muy buen humor , porque aparte de ser feriado mañana, me entregaban los resultados de mi última resonancia de pierna y tobillo. Y es que, aunque al terminar la kine, todavía tenía cierta molestia pequeña para pisar, pensé sería un dolor residual y ya me sentía de alta, de hecho cargo mi bolso con todo el equipo deportivo porque me voy esta noche a la playa y pensaba estrenar mi pierna recuperada en la arena mañana temprano. Hasta me animé a salir de tacones.

Pero no. Mi lesión no sólo no mejoró, sino que se complicó. No, nada grave en el mundo de los normales, pero me deja sin ninguna opción de competir este semestre, y si es que...volver a entrenar recién en ¿ junio? 

Y puede ser que con todo lo intensa que soy para las cosas buenas, también lo soy con el estrés, porque todo este proceso de reposo y vuelta, y la lesión que no cede, y los planes y mi calendario de carreras parado, me terminaron rompiendo el estómago y estrenando una úlcera.

Racionalmente sé que no es nada terrible, que existen cosas terribles de verdad, pero que hacer. Casi me he venido llorando camino a la oficina (sólo que tampoco se me da eso de llorar, menos en público)

En fin. A veces no basta con las ganas y hay que estar más atento a las señales del cuerpo. Lo que me pareció en un momento una "pequeña" molestia, que insistí en desoír, terminó complicándose de puro porfiada y sobreexigida que soy...por tratar de seguir sin descansar, sobreemocionada como suelo ser. 

Si soy honesta conmigo misma, la molestia no era tan pequeña hace rato ya.

¿Los límites se inventaron para romperse? Parece que no todos.

Como les decía al principio, "algunas cosas son más fáciles en la teoría que en la práctica" porque ahora mismo, me cuesta ver mis alas.

jueves, 5 de marzo de 2015

Improvisaciones en la marcha


"Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección"
William Shakespeare




Quería partir el año inyectada de endorfinas como el 2014 y programé dos carreras importantes para el primer semestre. Los #42k de Stgo y los #60k de Aysén, aún cuando terminé diciembre con una pequeña molestia a la que no le di importancia. Mala cosa.

Luego de insistir infructuosamente alternando entrenamiento con descanso, mi pierna izquierda colapsó hasta hacerme imposible trotar un paso. Mi traumatólogo de vacaciones y volando donde otro a adelantar los exámenes con la esperanza de que sólo fuera mi estrés, pero no. Todas las membranas desconocidas de los músculos del pie y la pierna inflamadas...sobrecarga, dicen.

Y como siempre, lo probé todo antes de aceptar kinesiólogo, tinas de hielo, calcetas de compresión hasta para dormir, ejercicios y nada. El dolor aumentando y avanzando desde la rodilla a la planta del pie.

Primera vez que mi cuerpo me da knocaut. Con la pata coja, y una pequeña tos antigua que se convirtió en una infección de los bronquios rebelde y aguda... renuncio a los 42k de Stgo y cruzo las esperanzas por reponerme a tiempo para llegar a Aysén.

Y así he andado casi tres semanas pateando la perra , hasta que una compañera nueva de la oficina me ha dicho al pasar en el metrotren...
- ...disculpa, pero tengo que apoyarme en la baranda desde que perdí la audición derecha... es que tuve un tumor en el cerebro el año pasado... perdí la audición y la vista de este lado, también la motricidad fina...¡¡pero no me mires con esa cara!!...no estoy triste..a algunos les va mucho peor...yo estoy viva.

Yo que siempre hablo de prioridades y con la facilidad que se me escapan!!!
Que más da si algunas veces las cosas no salen como se planifican. Que más da si corro una carrera menos o una más. Si me enfermo una vez cada cinco años de algo que tiene un tratamiento breve.

Si es cierto que el comienzo de año ha estado extraño en más sentidos, pero eso a todos les suele alguna vez...yo me agarré el hábito de que todo salga a la primera, pero si no....a la siguiente le pongo las mismas ganas o más.

Al fin centrando las ideas otra vez. Si no puedo correr... puedo volar.




viernes, 6 de febrero de 2015

Al final del camino #contradicciones


"Cuando un pájaro esta vivo, se come a las hormigas. 
 Cuando el pájaro esta muerto, las hormigas se lo comen a él.

 El tiempo y las circunstancias pueden cambiar en cualquier momento,
 no subestimes o lastimes a nadie en la vida
puede que hoy seas poderoso,
pero recuerda siempre que el tiempo es más poderoso que tu.

 Se necesita sólo un árbol para hacer un millón de cerillos
 y sólo un cerillo para quemar un millón de arboles"
 (Anónimo)




Y parece ser el final del camino ¿volver sobre los pasos o saltar?


lunes, 15 de diciembre de 2014

Preparando nuevos desafíos

"Los retos hacen que la vida sea interesante.
 Superarlos es lo que hace que la vida tenga sentido"
Ralph Waldo Emerson


Ilustración de Lisa Murphy

Emerson  define mejor que yo la sensación de este año que se marcha. Sumando, restando, soñando y trabajando mil como siempre, creo que finalmente he comprobado de forma empírica que los límites no existen, pero que a veces construyen barreras imaginarias en nuestra mente, barreras que parecen tan reales que hasta se proyectan sobre nuestros pasos, como fantasmas, retrasando la marcha.

Hoy me siento poderosa, sólo porque tengo la certeza de que no existe nada que pueda romperme, y no porque le esté lanzando un reto al destino, sino porque me he vencido a mí misma tantas veces que no me voy a dejar derrotar aunque alguna que otra herida pueda hacerme tambalear de cuando en vez.

El otro día y apropósito del fin de año que se acerca, pensé en todas las cosas que he logrado este 2014, sólo por atreverme a dar el primer paso y comprometer mi voluntad férrea. Descubrir que mis habilidades para la ilustración y la escritura siguen intactas, aunque me haya negado por tanto tiempo a dejarlas salir, y hoy, al fin, toman forma. Conseguir nuevas habilidades que me sorprendieron y llenaron de adrenalina, como poder subir corriendo una montaña y volar sobre la nieve o ser la única mujer en atravesar la sierra cálida y completar la maratón en Minca.

Ser cada día un poco más yo misma y mi voz interior. Estar cada día más cerca de lo quiero y de lo que alguna vez soñé para mi ¿Y entonces porqué no? Me ha parecido que ciertos sueños GRANDES, tanto que se me antojaron imposibles, bajan finalmente de su pedestal y me alcanzan la mano.

Dicen que el éxito tiene 10% de talento y 90% de actitud. Y a mí, a estas alturas de la vida, actitud es lo que me sobra.



viernes, 21 de noviembre de 2014

Al otro lado

"Nunca sabes cuan fuerte eres
hasta que ser fuerte es tu única opción"





Una mañana desperté y los cimientos, que creí eran mi sostén, habían desaparecido. 
¿Ya no tengo de dónde asirme? Entierro los pies en el piso y me torno mi propia raíz y aunque crezco un tiempo razonable apenas sobre ese punto, pronto noto que las posibilidades son infinitas  porque esta nueva raíz es parte mía y puedo llevarla donde quiera. 

Creo firmemente que tenemos el poder para ser y hacer lo que sea, que no nos pasa nada que no podamos vencer y que los límites son pensamientos que nos amarran a algún lugar del que nos da miedo salir.

Soy fuerte porque puedo mantenerme a flote en medio de la tempestad, porque puedo empezar de nuevo infinitas veces,  porque he descubierto que no estoy dispuesta a renunciar.

Soy fuerte porque me he sorprendido de pie cuando pensé que había muerto, porque aunque la ola me arrastró cien veces a la orilla, no le tengo miedo al mar.

Cuando todo se rompa. Cierra los ojos y visualiza el otro lado. Aunque no parezca, esto es sólo una lección más.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Contradicciones


¿Por qué caminar si puedes volar?
Isha

Ilustración Sam Weber

Pasa que a veces me pierdo. Todo está bien y funcionando como siempre y entonces me dan ganas de volarme lejos. Tener tiempo de ordenar las ideas en mi cabeza antes de dar otro paso en la misma dirección.

A veces, solo a veces, la rutina de hormiga me atrapa y me pregunto ¿Para qué?

Si pudiera elegir, elegir de verdad, sin pensar en las lucas, en lo que se "supone" correcto en esta etapa de la vida, en el trabajo, en los otros...
¿Que elegiría?¿Hacia dónde iría?

Cada vez más difícil lanzarse al vacío cada tanto. Sentir que tal vez, en algún lugar, una oportunidad que no vi se está yendo por un camino sin retorno mientras me muevo en rebaño.

A veces, mejor no pensar tanto.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Trozos de paraíso #Cuba

Cayo Blanco. Matanzas, Cuba.

Si existe un lugar para desconectarse, ese es Cuba. El internet es escaso y lento, mayoritariamente sin wifi, así que una vez comprobado in situ, opto por apagar el iphone (cosa que creo no había hecho jamás) los 10 días que durará el viaje.

Cabe destacar que el trayecto a Varadero desde Santiago Chile es largo, sobretodo en clase económica y con escala en Lima, tiempo promedio de 8 horas y media, que con la escala y esperas en los aeropuertos puede llegar a 10 o 12, y el transporte La Habana-Varadero suma 3 horas más.

Pero lo vale. Nada más iniciar el viaje por Matanzas y ver las casas empinadas en la orilla de un mar que parece taza de leche empieza a entusiasmar. Como llegamos de noche no vimos la playa de Varadero hasta la mañana siguiente. Un hermosa ribera color turquesa de aguas tibias y mansas con 22 kilómetros de arena blanca que recorrimos en dos días, mezclando los pasos con zambullidas reiteradas para paliar el calor.

Como en todo clima tropical, nos topamos con dos tormentas eléctricas, que se fueron tan rápido como vinieron, que se llevaron dos playas de alrededor con todo y sombrillas. Pero quedaron tan hermosas como siempre cuando el sol volvió a brillar.

Y si Varadero es hermoso, que decir de Cayo Blanco, aún más sosegado y cristalino, donde parece que las horas se detienen y el tiempo se torna infinito. Sol, mar, silencio y naturaleza. Para alguien como yo que se nutre del sol (y que seguramente en otra vida nació en el Caribe) el escenario perfecto.

Las personas y el ambiente, otro punto a favor, divertidos, amables y galantes ¡en la vida me habían dicho tantos piropos!, casi todos con una sonrisa, una conversación casual, pero íntima, que no se estila en las grandes ciudades. Vivir a otro ritmo y como si todos nos conociéramos desde siempre.

Paramos también por la La Habana Vieja y sus murallas (lo que queda de ellas) y La Habana moderna, que aunque se llame así parece detenida en 1950. No la conocimos en profundidad, pero hicimos recorridos históricos por sus calles adoquinadas, edificios patrimoniales y museos que nos dejaron encantadas. No hay nada más inspirador, para los que gustamos estudiar la historia, que transitar entre los fantasmas del pasado y ver las letras plasmadas en las paredes.

Recorriendo La Habana moderna en un Chevrolet descapotable de 1950

Como siempre, me quedé pensando que tengo que volver algún día, pero en el retorno a Santiago, mi ciudad me pareció más bonita y misteriosa, y no en desmedro de Cuba, de Varadero, ni la Habana (ni ninguna ciudad que haya visitado fuera de Chile) todo lo contrario. Cuando uno está de viaje tiene los ojos más abiertos y las ganas de descubrir más atentas. Creo que deberíamos levantarnos así todas las mañanas, ¿Que pasaría si yo no viviera acá y sólo estuviera de paso? Probablemente trataría de conocer lo máximo en el tiempo que tuviera disponible y me maravillaría con la arquitectura, el cerro San Cristóbal en medio de la ciudad, el tren subterráneo y todos los encantos que ofrece la capital.

Hacer el ejercicio diario de ser un viajero aún cuando se esté detenido, porque estar realmente detenido es imposible. ¿Las posibilidades? Infinitas.


El tiempo que todo lo cura

"No puedo volver al ayer porque ya soy una persona diferente" Lewis Carroll La etapas de Crisis te permiten un conocimi...